
Título: Sin Noticias de Gurb
Autor: Eduardo MendozaPáginas: 143Editorial: Seix BarralFecha de Publicación: 1990IBSN: 84-322-0782-9

Perdido en la Barcelona preolímpica, el extraterrestre Gurb pone al servicio de su supervivencia la extraña cualidad de adoptar el aspecto que le plazca. Se pierde con la apariencia de Marta Sánchez, mientras su compañero alienígena inicia la búsqueda en la jungla urbana. Por su diario personal vamos conociendo las increíbles peripecias de un extraterrestre en Barcelona.
07:23 Sin noticias de Gurb.
Esta es la historia de dos extraterrestres que llegan a la Tierra.
Uno de ellos, Gurb, adopta la apariencia de una tal Marta Sánchez, sale de la nave a inspeccionar la Tierra, y se pierde. Y cuando el otro extraterrestre, nuestro protagonista sin nombre (de verdad, no te dicen su nombre en ningún momento) pasa un tiempo sin saber de él, decide ir a buscarle.
La trama no es mucho más, ni compleja ni especialmente interesante, pero llena de momentos absurdos y, sobretodo, divertidos; que es por lo que merece la pena leerse este libro. Hay páginas en las que te tienes que reír al leer las situaciones en las que se ve envuelto el extraterrestre sin nombre.
Y es que el protagonista se limita a pasearse por Barcelona calculando las probabilidades que tiene de encontrarse con Gurb mientras analiza la Tierra y a sus curiosos habitantes, siempre intentando encarecidamente no llamar la atención (lo que viene a ser difícil si cambia de apariencia cada dos por tres).
Una de las cosas que más gracia me hizo fue lo que le extrañaba de los humanos.
13:00 [...] Al entumecimiento muscular se une el esfuerzo continuo que debo hacer para inspirar y espirar aire. Una vez que he olvidado hacerlo por más de cinco minutos, la cara se me ha puesto de color morado y los ojos me han salido disparados de las órbitas, debiendo ir a recogerlos nuevamente bajo las ruedas de los coches. A este paso, acabaré por llamar la atención. Parece ser que los seres humanos inspiran y espiran el aire de un modo automático, que ellos llaman respirar.
Hacia la mitad del libro, parece olvidarse un poco de Gurb e intenta comportarse como un humano y hacerse un sitio en la Tierra para vivir.
En realidad es un suceso surrealista tras otro, y entre eso, y la forma que tiene el extraterrestre de contarnos las cosas, me ha parecido un libro muy divertido y me lo he pasado muy bien leyéndolo.
Porque ese es otro de los aspectos buenos del libro, la narración. Está contado en primera persona como si fuese un diario, te dice la hora y lo que le pasó, vio o pensó en ese momento. Y si a eso le sumas que no llega a 200 páginas, se convierte en un libro simple, sencillo y fácil de leer.
En cuanto a los personajes, no se profundiza demasiado en ellos, tampoco es necesario, el libro no da para más. Del protagonista sí que llegas a conocer algunas cosas: lo poco que sabe hacer sin Gurb, lo solo que se siente sin él/ella/loquequieraquesea y lo patoso o ingenioso que es en ciertas situaciones.
También aparecen algunos personajes más como los vecinos que tienen la cafetería y que se hacen amigos del protagonista (aunque yo me pregunto que hacen para reconocerle cada vez que le ven), la portera, la vecina y su hijo...
Pues lo dicho, es uno de los libros más divertidos y absurdos que he leído (exceptuando la Guía del Autoestopista Galáctico, vamos, sin punto de comparación, este no tiene ni tanta trama ni nada de nada)
Todo dependerá de vuestro sentido del humor, pero como poco pasaréis un rato entretenido.








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