Reseña: Cien años de soledad Reseña: El fin de los sueños Reseña: El laberinto de la felicidad Reseña: La Marca de Atenea Reseña: Loba

2 de septiembre de 2015

El arte de implic(arte)

Nos dicen que vivamos el instante, gritan "¡Carpe diem!" pero lo cierto es que cualquier cosa que valga realmente la pena requiere implicación y paciencia.

Sacrificio, esfuerzo, trabajo son simples vocablos hasta que te marcas una meta. Entonces todo cobra sentido, todo parece merecer la pena con la consecución de un objetivo.
Llegados a este punto algunos abandonan, escogen el camino fácil, olvidan su promesa y se traicionan a sí mismos, arrojan sus ilusiones a las llamas y se arrepienten para siempre.
Otros en cambio luchan por lo que quieren pero el resultado se demora y para los impacientes, si acaso llega, siempre lo hace tarde.

En las películas todo parece fácil, el final feliz es la clave para causar satisfacción en los espectadores; sin embargo; la vida es riesgo. Si escoges este camino, te verás obligado a darlo todo, aún con la posibilidad de perderlo para siempre. 
Apaga la tele de una vez y observa a tu alrededor ¿no ves que mientras muchos se dejan la piel para conseguir lo que quieren el más idolatrado es el futbolista que marcó un gol el sábado?

La sociedad tan sólo elogia el "Carpe diem", el éxito, la meta y resulta tan irónico como el aplauso al aplauso. Lo único que me consuela es aquella gente que decide escoger el camino no tan fácil pues os puedo asegurar que inspira.  

Al fin y al cabo todos nos acabamos dando de bruces alguna vez, incluso aquellos que se limitan a vivir sin expectativas pero ¿acaso a eso se le puede denominar vivir? En mi opinión no.

Supongo que entrarás en este blog en busca de escritos bonitos e inspiradores pero lo siento, esto es un reflejo de mi vida y puedo garantizarte que no es una película. A veces encontrarás dolor, rabia, tristeza, desavenencia, desaliento o vergüenza pero puedo asegurarte que será relativamente cierto o al menos, no estará hecho para gustarte lo cual a día de hoy, significa mucho. Nunca olvides que las palabras bonitas también hieren.

Para escribir lo que acabáis de leer me he inspirado en una chica llamada Bely Basarte que hace algún tiempo decidió dejarlo todo para intentar hacerse un hueco en el mundo de la música y no ha parado de trabajar desde entonces.

No sé si te sorprenderá más su voz:



o su historia:




  

No hay comentarios:

Publicar un comentario